martes, 1 de septiembre de 2009

CUENTOS CERRADOS. CAPITULO 11

“Un escritor que no escribe es, de hecho, un monstruo merodeando la locura.”, escribe Vila-Matas en Doctor Pasavento, acuñándole la frase a Kafka quien era, no obstante, un monstruo que escribía. Sin embargo con Vila-Matas uno nunca sabe a que atenerse en cuanto a citas se refiere, porque es bien sabida su lúdica afición a inventarse frases que luego pone en boca o en pluma de autores conocidos. Poco importa a quien pertenezca la frase de la que hablamos: a Kafka o a Vila-Matas. Nos pertenece a todos. Una vez un abogado viejo y sabio (si es que tal cosa existe) me dijo: La verdad la hago mia. Y lo importante es, en este caso, que la frase es de una verdad incuestionable. Yo soy un vivo ejemplo de ello. Yo soy “un monstruo merodeando la locura” aunque no se si es debido a que soy “un escritor que no escribe”, porque, si bien es cierto que no escribo, no se si pueda llamarme a mi mismo escritor. Tal vez lo más exacto sea decir que soy un monstruo loco que merodea la escritura. Si. Esta frase me describe de cuerpo entero y me hunde, también de cuerpo entero y sin remedio, en la melancolía más profunda.